Desde muy chica siempre soñé con ese
PRINCIPE azul montado en su
corcel blanco, que venga a salvarme del
mal, qué pueda hacerme
feliz con una sola
sonrisa, qué logre con una
mirada decirme todo, qué sea leal, qué podamos tener hijos, qué nos casemos sin importar nada, qué vivamos en nuestro castillo &
qué seamos felices por siempre.
A medida qué fuí creciendo entendi,
que los cuentos son solo cuentos, qué los principes azules
no existen, que el mal siempre va a existir, qué aveces con una sonrisa no puedes
solucionar todo, qué no siempre con una mirada
tierna y dulce pueda entender, qué no toda la gente es leal, qué tal vez no pueda tener hijos, qué no me puedo casar porqué si, qué no existen los castillos y
qué la felicidad completa no existe.
Nada de lo qué yo soñaba ,cuando era niña,
era verdad. No deberian , de niñas, hacernos ilusionar y hacernos creer en el principe azul, el castillo, el vesitidito rosa y en la felicidad completa.
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